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Le Roi est mor, vive le Roi!

sábado, 24 de enero de 2009

Portrait of Louis XVI of FranceImage via Wikipedia

Este pequeño ejercicio tiene dos simples funciones; una de ellas ideal (e improbable) la otra de ellas estilística.


Explico la primera; la ideal.


En vista de que el último proyecto que me ha golpeado intempestivamente es “La muerte voluntaria considerada como una de las bellas artes: por una teoría, estética y ética.”, he decidido tratar de comprender a los sujetos que pretendo estudiar; no estudiando las causas y azares que los llevaron a tomar tal decisión, sino intentar ponerme en sus lugares; en su lugar, para esto recurriré a una técnica poco ortodoxa... escribiré una nota suicida, teniendo en mente que inmediatamente terminando de escribir la nota pasaré de las palabras a la acción sin miramientos.


Esta idea se me ha ocurrido en un momento histórico en el que me es muy fácil ponerme en esa situación hipotética (agradecimientos al humor que solo tienen los poetas).


La función estilística.


Quiero experimentar en un género de la literatura que es poco tomado en cuenta; ni siquiera es considerado género por los autores “mayores” (o como prefiero llamarles “Las Vacas Sagradas”); más esto no tiene por que sorprendernos, esas vaquitas, cuando se suben en su trono difícilmente pueden ver lo que hay más allá de sus narices. Para esto; después de esté texto “colgaré” en diversos “haven's” en internet una serie de cartas suicidas, elegidas de manera completamente arbitraria (¿es eso una sorpresa en mis gustos?).


De la misma forma aprovecharé esté espacio para dar a conocer un poco de lo que sería mi texto sobre la muerte voluntaria; a la vez que encontrarán mucha influencia (contaminación) del pensamiento de A. Camus... con el tiempo me desharé de esa carga.


Y si han llegado hasta aquí puedo inferir dos cosas, solo dos; o son unos voyeurs o en realidad están interesados en el texto por algo más allá de los delirios de un neurótico a punto de dar el último respiro. Optaré por la primera opción.


Le Roi est mor, vive le Roi!


Esta francofonía me revela algo; algo muy importante en esté momento. Nadie es necesario, todos somos contingentes, no somos únicos e irrepetibles, somos la mierda cantante y danzante del mundo. Ni siquiera el Rey es tan necesario para sus subditos; la costumbre francesa nos lo mostró hace siglos; Louis XVI, Lousi XV, Louis XIV, después de muertos ¿Para qué esperar a Amigos míos; no se engañen con el tono trágico del inicio, les garantizo que en este momento estoy muy lejos de estar triste o infeliz, au contraire, me invade una felicidad casi total, cada fibra de mi existir vibra en armonía con cada parte del universo. Soy un iluminado.


¿Por qué no vivir, por qué escoger morir? Por que he aprendido a amar la vida; por que he dedicado cada día de mi en aprender a amarle, a ser uno con ella y me dí cuenta de que la mayoría de los que dicen amar vivir mienten; pues desdeñan una parte importantísima de ella: La muerte.


Vida y muerte son una y no-dos, no están separados; la una da sentido a la otra; de la misma manera que no podríamos conocer la miseria sin la abundancia, el placer sin el dolor, ¡Nunca sabríamos a quién amar si no le hemos odiado!


Hasta ahora parece que hablo de tesis contrarias, como si esto fuera una lógica binaria: malo/bueno, vivir/morir, vigilia/sueño... pero ¡Oh! Tengo que revelarles que la práctica me lo ha mostrado; no hay diferencia entre una y otro; no-dos, son una todas las cosas, esto escapa a nuestra percepción. Y la única forma de unirlas es a través de una ascesis. Pero no la ascesis de los decadentes; esos inmundos degenerados que rechazan el cuerpo; nuestra ascesis tiene que estar en la búsqueda de la voluptas y la búsqueda de un ars vivenvi. Mi suicidio es el remate, el gran final... mi suicidio es el resultado de mi arte, mi arte es el resultado de mi suicidio.


Como verán, incluso las razones de mi suicidio aparentan una absurdidad increíble. No lector, no lo aparenta, lo es.


Les hablaré por ultima vez sobre la vida; vida que estoy a punto de abandonar con La Gran Sonrisa.


Valhalla I'm coming!


Y seré breve; pues ya otros han dicho más y mejor lo que me interesa. La vida es un estado, no tiene más relevancia que eso, es la antesala a algo que tiene igual o menor importancia, la muerte. Nacemos, crecemos, cogemos, bebemos, fumamos, bailamos... y todo para... ¿Qué? ¿Hay alguna posibilidad de trascendencia? No, puedes en esta vida coger hasta que se te desgasten los genitales... ¿y a alguien le importa? Puedes lograr un doctorado honoris causa, o escribir algo comparado al Also sprach Zarathustra... y nada de eso te salvará de morir, nada cambiara tu destino, nada de lo que hagamos nos volverá inmortales... todos los honores conseguidos en una vida se irán al carajo al momento de tu muerte, la vida no tiene mucha relevancia como verás.


Una vez que estamos inmersos en esta tragedia (griega, muy griega), nos vemos condenados a tomar decisiones, muchas decisiones... la primera es: Si la vida es un absurdo, no hay posibilidad de trascendencia, ¿vale la pena vivir? ¡Desde luego que si! Nada es más dulce que ir por el mundo consciente de nuestra tragedia robando las mieles y hieles del mundo, nada es más libertador que estar consciente en todo momento de nuestra inminente muerte. Vivir nos da las posibilidades de reír en la cara de los muertos. Esta fue la opción que yo tomé, yo elegí vivir... eso hace paradójica mi suicidio... pero de eso hablaré más adelante.


La otra opción es el suicidio... el suicidio de “reacción”; de aquél que se sabe incapaz de encarar al mundo, de aquél que es cobarde, más no juzguemos tan rápido, una salida es tan valida como la otra; solo que corresponden a distintos tipo de humano. Hay quienes son fuertes, hay quienes no.


Valhalla I'm coming!


Yo elegí vivir y se me presentó otra interrogante: Una vez estando consciente de la tragedia ¿Cómo hace la vida tolerable? La respuesta es... arte y amor; no vistos como refugios, sino como afirmación de la tragedia y llevándola (a la tragedia) hasta sus ultimas consecuencias.


¡Hay que amar! Pero amar en cantidad más que en calidad (esto lo aprendí el buen profesor Camus); hay que probar la miel hasta colmarse, pues sabemos que nuestra muerte es inminente; no hay que perder más tiempo del necesario en un lugar, hay que desplazarse, amar muchos y amar a todas con la misma intensidad. Aunque, yo no pude escapar, quedé atrapado en un par de ocasiones, tengo que decir que también he amado “de más” (de nuevo una cuestión de tiempo) dos veces; las dos veces que me reafirmaron mi tragedia: Una no me cree que la amo, la otra no valora que la ame. Así empecé a coleccionar una tragedia tras de otra.


Pero siempre nos queda el arte... Y no es el caso como el del joven de ese famoso cuento de Wilde (La rosa y el ruiseñor); sino del que entra al arte por el arte mismo. El arte más grande que puede haber es el epimeleia heatou, “ocupate de ti mismo”. Volver nuestra existencia una obra de arte, ocuparnos de nosotros a tal manera que seamos obras de arte caminando. ¿A qué podría estarme refiriendo? No me refiero al ridículo discurso de nuestra sociedad de consumo; que versa: “Sé perfecto, sé escultural, sé hermoso”. No, me refiero a hacer de nuestro cuerpo un reflejo de nuestro pensamiento que desafía a la tragedia a través de la aceptación. Hacer de nuestro cuerpos una afirmación de la vida y la tragedia por sobre todas las cosas.


Yo sé que me quedan aun varias cosas por vivir, pero soy un hombre comprometido con el arte...


Últimamente he estado trabajando en un texto sobre el suicidio, en él quiero proponer el suicidio como una forma de arte. ¿Qué mejor que una demostración de a lo que me refiero? Llevando el arte hasta sus últimas consecuencias; sé que los vieneses entenderán muy bien a lo que me refiero.


Haré de mi muerte voluntaria un poema de Mallarmé, una prosa nietzscheana y una pintura de Velázquez, todo al mismo tiempo y, a la vez, quedará todo documentado en vídeo.


Así como vine a la vida, así me voy; con LA GRAN SONRISA.


Valhalla I'm coming.


Josué Castillo.


Día x del mes y del año z


PD.- Espero me den el título de lic. En filosofía post-mortem, pues esto también podría ser considerada la exposición final de un tesis sobre el suicidio como un arte.

PD2.- Última pregunta: ¿No será el arte en sí mismo una forma de suicidio voluntario y perpetuo?

PD3.- Muero joven, pero no inexperto.



De los detalles del acto.


Como es mi voluntad hacer de el suicidio una obra de arte, tenía que aplicar esa idea a mi propia muerte; así que he pensando en dos opciones para realizar el acto.


Seppuku: Realizar el seppuku frente a una copia de mis trabajos completos, previamente me bañaría en gasolina por lo que con el wakizachi aun entre las manos prendería un encendedor. Todo gradado en vídeo... y si llegasé a gritar de arrepentimiento que mis textos no fueran tomados en cuenta; pues entonces lo que escribí sería una mentira y yo un farsante.


Mis últimas palabras sería.. Le Roi est mort, vive le Roi!


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Go with the flow

lunes, 19 de enero de 2009

La sexualidad es violencia...


y no había visto un vídeo que retratara con tanta belleza esta metafora.



Go with the Flow - Queens Of The Stone Age *GOOD QUALITY*

El dolor y el enfrentamiento; la posibilidad de muerte, nos lleva al éxtasis.

Siempre me han gustado los relatos de pasión y muerte.


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Traición

domingo, 22 de junio de 2008


Saludos lectores de este espacio (si aún quedan) hoy les presento tres notas que he hecho a lo largo del mes.

Tienen un tema en común: La traición. Los considero borradores a un tema que planeo ir extendiendo con el tiempo, por lo pronto, les presento mis avances, que si bien no son los más limpíos, los más claros, los más cuidados, son de los textos a los que más cariño les guardo.

carpe diem



I

Amo la traición, pero odio al traidor.
Julio César (100 AC-44 AC) Emperador romano.

Dantés


Pregunta: Al final... ¿qué no enseña Dumas a través de Edmond Dantés?


Respuesta:


No puedes confiar en la mujer que amas... (MUCHO MENOS EN ELLA, cuando crees que conoces a alguien, decides entregar tus poderes y te fulmina con el veneno de la traición, que es peor que cualquier otra traición)


No puedes confiar en tus mejores amigos...


No puedes confiar en tus compañeros...


No puedes confiar en quienes te ven mal...


Mucho menos en los que te ven bien...


Después de toda la aventura que pasa Dantés para vengarse de Villefort, Morcef y Danglars, Dumas nos da una lección de vida importantísima...


Puede existir la bondad humana y la amistad... en las ideas. En los actos, en la realidad, en la práctica... es un sueño más.


Los ideales de amistad y lealtad son tan inalcanzables como el de "amor puro", igualdad y democracia. La condición humana se deja sentir contaminando lo que nosotros queremos ver puro, pero al final, realmente es el ideal "de lo correcto" lo que contamina la realidad: El hombre es un ser miserable, absurdo y visceral, con tendencias a la maldad.


"Los malvados son los que siempre ganan"


Aquellos pobres ingenuos (entre cuyas filas he desfilado largo tiempo) otorgan cierta credulidad en el hombre, creen que es capaz de estrechar una mano por la mera intención de hacerlo, sin que debajo de ese gesto "amistoso" se oculte todo un complejo sistema de creencias y valores... pero sobre todo ambiciones.


Estos hombres son tirados a la desgracia y se convierten en marionetas del destino, ellos no dan crédito a que sus allegados, sus cercanos le traicionen (aun siendo esto cosa de todos los días), como lo que le pasa al pobre Edmond.


Hay que voltear a ver al quien esta junto y preguntarnos "Este fulano, por quedar bien con otros y conseguir algún beneficio ¿sería capaz de dar mi cabeza en bandeja de plata?" La respuesta, cae sobre nosotros, pero no le ponemos atencención, le damos más credulidad a los balbuceos del otro que a nuestras intuiciones, todo en el buen nombre de la virtud y la amistad... y de pronto a nuestras espaldas se construye (y ayudamos a construir con nuestra credulidad) nuestro chateau d'If.


Cuando a Sócrates le planteaban este problema, el decía que los hombres actuaban mal por que no conocían la idea del bien (esto según nos relata Platón) y el decía que más valía vivir una vida justa y soportar los embates de la traición y demás males, pues al ser hombres justos y nunca "rebajarnos a ese nivel" tendríamos nuestra recompensa por ser buenos, en otro mundo tal ves.


Una bonita consolación, ¿no? Pero siendo sincero, ¡Quien va a esperar su recompensan en otra vida (cuya existencia no solo es dudosa) cuando puedes pedir la cabeza en bandeja de plata de los malvados? Esa es la única idea (mejor dicho, la única voluntad) que nos habría de sacar del Chateau d'If. La idea de la recompensa, solo nos mantendría mansos y controlados dentro de la cárcel, la benevolencia es solo un medio de control, un corsette a la furia natural de nuestra condición humana.


II


Podemos (y debemos... no, deber no, querer y quiero) ir más al fondo del tema, ahora entonces dejemos de trabajar con "síntomas" y busquemos llegar a la "enfermedad" (válgase la comparación de mi pretensión filosófica con las artes de Esculapio).


En el hombre ¿Qué puede ser el catalizador que despierte los impulsos más bajos y nos lleve a traicionar a un igual? Y además, pensemos que toda traición tiene algo en común con otra, es decir, como si tuvieran la misma naturaleza... ¿Cual naturaleza sería esa?


Pasemos a pensar en los 3 hombres que traicionan a Edmond (Y agrega a quien quieras):


Danglars y su envidia

Caderousse por su avaricia

Diego por celos


Si piensas y me dices que lo que une a los tres traidores es la envidia, no podría juzgarte, pues parece ser la respuesta más obvia, detrás de la avaricia y los celos aparenta estar neceseraimente la envidia, nos parece incluso una derivación lógica. Pero si agregas más nombres, por ejemplo, Federico, Claudia, Carranza (los que te han traicionado a ti o a mi) podríamos encontrar una cantidad infinita de razones, entonces me dirás "Hay tantas razones para traicionar como hombres hay en este mundo, el hombre es un ser de causas complejas".


Y mi querido lector@, te digo algo, sin mofa, afirmar eso me parece lanzarse a la vida sin haber antes hecho un análisis más riguroso que el de la mera apariencia, así que si me has seguido hasta acá, hagamos que ese tiempo valga y vamos a descubrir qué se puede encontrar debajo de las "causas complejas" que pueden llevar a una traición.


¿Es cierto que el hombre es un ser de causas complejas? No lo creo.


Creo que el hombre es un ser de causas y necesidades absolutamente simples, a tal punto que ha desarrollado mecanismos de defensa para aparentar complejidad y abstracción y a todo ese mecanismo le llamamos cultura, tradición, razón, etc. Etc.


Lo que quiero decir queridos es que, si vemos en el fondo de los corazones, veremos que somos creaturas bastante simples, sin embargo, es difícil aceptarlo y sobre todo verlo, por que esa es una simpleza IRRACIONAL y entra en conflicto con nuestra identidad racional, pero eso dejémoslo para otra sesión.


Esas causas simples e irracionales las resumiría en una sola uno de los hombres que mejor conocen los corazones de los humanos, y el nos diría algo así:


"A donde quiera que veo vida, veo voluntad de poder (Der Wille zur Macht)"


En este pequeño aforismo nos cuenta Fritz que en el que las cosas vivientes no sólo se encuentran motivadas por la mera necesidad de mantenerse vivas, sino que en realidad tenían una gran necesidad de ejercer y utilizar el poder para crecer y expandir sus fortaleza y posiblemente para someter otras voluntades en el proceso.


¿Qué pretendo decir? Podrías preguntar, te respondo; "Eso mismo!" todo acto humano tiene detrás de si la voluntad de ser más, de trascender, de dominar, de no dejarse dominar... es decir, la voluntad de poder, y por ende, la traición lleva "en sí" algo de voluntad de poder y no más.


Debajo de cada traición, por la razón que sea, hay un impulso irracional... Der Wille zur Macht en cualquiera de sus sublimaciones.. y no más


¿Cómo puede uno llegar a tan aberrante conclusión, pues, en tanto que estas aceptando un principio fundamental IRRACIONAL, estas afirmando que muy en el fondo, no estamos inconcientes de las causas ultimas de nuestros actos? ¿Eso implicaría pues, aceptar que nuestra condición primordial es la de seres irracionales? ¿Estamos entonces condenados a vivir bajo la dictadura fascista de nuestras pasiones?


Desde luego que esto no es evidente, pero han sido Freud, Marx y Schopenhauer quienes nos acercan a esta dimensión de la condición humana y nos muestran que en el fondo somos irracionales, que estamos "condenados" a vivir bajo nuestras pasiones... que incluso nosotros somos una pasión (bastante inútil, por cierto) y todo esto; nos hace caer en la contradicción, pues derrumba lo que siempre creímos, que éramos razonables y libres.


Así, empieza la tragedia de nuestra vida, a lo largo de la cual viviremos los estragos de esta contradicción. ¿Será que después de todo solo nos queda la búsqueda del placer y el poder a través de un rotundo "sí" hacía el mundo?.


III


Ya hemos reducido a la traición a un acto tan natural como respirar, todo esto explicado por la Wille zur Macht. Dirás, "Tanto te has quejado de la traición, tanto la haz denunciado en el pasado, para terminar defendiéndola, ¿Eres “bipolar”?


Tal ves, pero mi vida personal no viene al caso en estos momentos (). Pero estaba pensando en algo que nos sería más de provecho para ilustrarnos en las causas y razones de nuestra paciente (la traición), estaba pensando que tal ves, podríamos llegar más al fondo buscando la utilidad de la razón, pues en nuestro cuerpo todo tiene una razón, nada existe "por que sí"


Pienso en una crónica histórica que nos podría ayudar a entender los usos y aplicaciones de la traición, estoy pensando en algo épico, que si bien no tuvo caballeros en brillante armadura; no carece de romanticismo.


LA REVOLUCIÓN MEXICANA, CRÓNICA DE LA TRAICIÓN

(En esta parte se supone debe ir una revisión de la revolución mexicana, haciendo incapíes en las distintas traiciones que hay entre los revolucionarios y los conservadores. Sigo trabajando en eso y presiento que no estara listo en mucho tiempo)


Como podemos ver, la traición se nos manifiesta como una herramienta (tal ves como una sublimación) de la Wille zur Macht, que es utilísima en sociedad.

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I walk alone de Tarja Turunen (recondadisímo el nuevo disco de Tarja :D)


Desde luego, viene con su lyric:

Put all your angels on the edge
Keep all the roses, I'm not dead
I left a thorn under your bed

I'm never gone

Go tell the world I'm still around
I didn't fly, I'm coming down
you are the wind, the only sound

Whisper to my heart
when hope is torn apart
and no one can save you

I walk alone
Every step I take
I walk alone

My winter storm
Holding me awake
It's never gone
When I walk alone

Go back to sleep forever more
Far from your fools and lock the door
They're all around and they'll make sure

You don't have to see
What I turned out to be
no one can help you

I walk alone
Every step I take
I walk alone

My winter storm
Holding me awake
It's never gone
When I walk alone

waiting up in heaven
I was never far from you
Spinning down I felt your every move

I walk alone

I walk alone
Every step I take
I walk alone

My winter storm
Holding me awake
It's never gone
When I walk alone

Nietzsche dice: "No me puedo dar el lujo de volver a confiar en alguien"... creo que el hubiese respondido a la pregunta "¿Cómo logra usted eso?: I walk alone.


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De mi vida II: Mi cuerpo, mi campo de batalla

jueves, 29 de mayo de 2008


Después de todo el drama relatado anteriormente vino una nueva época, en la cual (re)descubrí aquella vieja fortaleza, aquella vieja Voluntad de Poder (Desde la “perdida” de este sentimiento de poder, el que describí antes, mi vida ha girado al rededor de eso, la recuperación de ese sentimiento de superioridad, poder y dignidad) en mi cuerpo.

Ya habíamos pasado al segundo bloque de la educación secundaria, algunos meses habían pasado ya, Yo ya había dejado de escribir, por un momento, por un solo instante, me convertí en lo que todos querían que fuera, un niño-maquina, obediente y respetuoso... pero creedme, que eso no duro por mucho tiempo.

Desde que deje de escribir, bajo amenazas de ser expulsado de la institución, inicie otra actividad, que a mi parecer es mucho más artística, la autoflagelación y la mutilación.

Comenzaba el día con un pequeño rasguño, en la muñeca (mucho de mis actos autoflagelantes iban sobre mis muñecas, pero solo al principio), lo hacía con un llavero que asemejaban unas tijeras, sabía que no me haría daño ¡Desde luego! La intención nunca fue hacer daño, nunca fue cortarme las venas, nunca fue esa idea de suicidio, solo era sentirme vivo, sentir ese ardor, el calor a través de mi cuerpo, la sangré hervía cada ves más.

El siguiente paso, la parte en la que había que ser más artísticos, la cara, adoraba rayarme la cara y para lograrle había muchos aparatos eran bastante prácticas, además del llavero antes citado, cuchillos, alfileres, lápices afilados, los bordes de los botones, son solo unos pocos de los que recuerdo.

¿Por qué la cara? Por que todos lo podían ver y, sobre todo, adoraba ver esas caras de extrañamiento y repulsión, esa repulsión, odio, largo etc. me alimentaba, esto era mejor que la poesía barata, era una mejor forma de expresión ¡El cuerpo elevado a la categoría de lienzo!

Ahora que recuerda, algo que me parece muy curioso es que nunca llegue al sangrado, siempre fui muy cuidadoso en no sangrar.

¿A qué podríamos atribuir este acto sadomasoquista? ¡A la crueldad Y al Placer desde luego! Pero también a que la masturbación se me presentaba algo tan aburrido, lo había hecho tantas veces ya, que... había perdido el misterio, la gracia... un placer que carencia de sentido.

Mi primera novia.

Hum, bajo circunstancias poco ortodoxas llego mi primer noviazgo, duró no más de 15 días, pero fueron 15 días interesantes, muchos besos, muchos besos, pero bueno, ahora que recuerdo, mucho tuvo que ver (supongo) el hecho de que en una de esas sesiones secundaristas de faje le desabroche la blusa, ¿precoz? Tal ves, pero en realidad, solo sentí que tenía que hacerlo.

Después de 15 días, lo típico, llanto y dolor... Pero ahora tenía un “pretexto” para seguir con mis actos autoflagelatorios, ahora nadie podía decirme, ni reclamar el que no tuvieran razón de ser mis “actos artísticos”

Eventualmente me aburrí... cuando el dolor en la cara, las manos, piernas y en todo lugar posible (a excepción de los genitales, ¡los aprecio bastante!) tuve que buscar otras formas de expresión y bueno, con todo mi historial metalero, el siguiente paso era obvio: “bueno, si me gusta tanto la música, debería hacer música” .

Recuerdo haber visto en una tienda llamada “Musical Yañes” una HERMOSA guitarra eléctrica roja, una replica de la que usaba Carlos Santana, una típica blanco con negro y una fender... la fender era hermosa, era azul turquesa con blanco, venía son su distorsionador, un juego de cuerdas de repuesto y un amplificador.

Mi (obvia) petición fue sencilla (para estos días, también había dejado a un lado mis actos autoflagelatorios) “Quiero una guitarra eléctrica”, mi padre se negó ¿razón? eso era muy caro y no era necesario, sus palabras las de siempre “Concéntrate en estudiar, cuando termines de estudiar vas a poder comparte lo que quieras o ponte a trabajar”, mi madre se negó: “No me tienes muy contenta con tus calificaciones”, mi tía se negó “Esas cosas son del diablo”, el efecto, si mal no recuerdo no fue muy bueno, no me sentí nada bien y, desde luego no podía costeármela, otra posibilidad era hacer un trato con mi madre (y no me puedo quejar, siempre ha cumplido) del tipo “Mejoro las calificaciones a cambio de una fender” pero bueno, no lo hice.

Creo que este acto me llevo a ser un “música frustrado”, desde luego que pienso que es este periodo en especifico al que debo que durante algunos años haya intentado repetidas veces aprender a tocar instrumentos musicales, desde el violín, al que abandones por que me era imposible hacer las pisadas tan precisas necesarias, hasta la guitarra, que abandone por que... simplemente no tengo una guitarra.

Tuve que regresar a la autoflagelación, pero fue solo momentáneo, bueno, por lo menos en la forma en la que lo hacía antes, ese mismo acto iba a tomar en un futuro muy próximo una forma más elevada, la autoflagelación y la crueldad elevadas a un punto que no podía imaginar, pero


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De mi vida I: I don't like the drugs but the drugs like me

jueves, 22 de mayo de 2008

“I don't like the drugs but the drugs like me!” Y salí corriendo, asustado, ¿Qué clase de poder tenía ese andrógino pálido con cabellos blancos? ¿Por qué solo ver a sus ojos perdidos (a través de la TV claro) y confundido produjo una impresión tan fuerte? ¿Por qué después de ese “susto” seguí buscando su imagen canal tras canal, hasta lograr ver ese vídeo clip completo?

Era primer año de secundaria, había egresado de una primaria en el centro histórico de la ciudad de córdoba con excelentes calificaciones e impecable conducta, ni una sola materia reprobada en los seis años de mi formación primaria, ni un solo reporte, au contraire, muchas felicitaciones y festejos. Todo mundo esperaba lo mismo de mi cuando inicie la formación secundaria, después de todo, ¿Qué podría detener a un niños tan obediente, disciplinado y respetuoso?

¿Habrán sido sus ojos, sus labios, sus mejillas? ¿Qué tal si fue su voz a que salio como una saeta desde su boca a mi cerebro? ¿Será que me volví loco en esos mismo momentos, pues su voz tenía las virtudes que le atribuían a los “gritos” de las mandrágoras?

Primer año, grupo D, número 11, primeros días.

Era un mundo, no nuevo, simplemente más extraño, los delirios de grandeza y madurez ya se dejaban ver en muchos de mis compañeros, la búsqueda de identidad siempre les llevo a hacer tonterías, desde llevar una navaja a la escuela para demostrar lo rudos que eran, hasta salir con 1000 y un mujeres para demostrar su hombría, eran los primeros días y parecía que nos habían criado como perros de pelea, errar no era una opción, el premio era una cartulina rotulada que decía “primer lugar” y Yo estaba dispuesto a conseguirla, cumplir con lo que mi madre esperaba de mi... pero obviamente no pude resistirme a tratar de “socializar”, después de todo, mi mejor amigo de la primera se fue a otra escuela.

La situación no era precisamente la óptima, a mi al rededor no había lo que podíamos llamar “estudiantes modelo”, adelante una niña que, sinceramente, no sé como pudo haber sobrevivido al sistema penitenciario/educativo mexicano, junto a mi, la típica manzana podrida del árbol, atrás de mi una niña muy precoz y al lado siguiente... las pláticas no eran tan “elevadas” como esperaba, nada que ver con el tipo de plática que tenía de ves en cuando con mi mejor amigo de la primaria (éramos “adictos” [por decirlo de alguna manera] al Discovery Channel), estos niños (por que éramos niños, aunque los maestros nos querían vender la idea de que éramos “adultos pequeños”) hablaban de algo absolutamente desconocido para mi... MTV y Telehit.

Rise to be stupid, thought to be nothing at all

Desde muy pequeño me dí cuenta de algo (y con muy pequeño me refiero a los primeros meses de la primaria), nadie quiere a los perdedores y los ganadores se merecen todo, desde sus diplomas hasta el privilegio de ser abanderados y dirigir las formaciones de marcha en los desfiles, esa idea me hizo buscar sobresalir a como diera lugar, aunque eso implicara alejarme un poco de mis escasos amigos, ese “pequeño” orgullo infantil me hizo muy curioso... por eso cuando escuche hablar a mis compañeros de “singles” y “videoclips” no pude contenerme... al principio me resistí, no quería, no quería ser como los demás, supongo que sentí que al ser como los demás me iba a perder o a confundir como los demás... pero al final, como todos, cedí a los encantos de la “caja idiota” (como le llamaba un profesor de educación cívica) y una tarde, a escondidas de mi madre, entré en la recamara (en ese entonces vivíamos en una depto. con una sola recamara donde dormíamos ella, mi padrastro y yo, en diferentes camas por supuesto) mientras ella trabajaba en contratos, recibos y algo así... prendí la TV, busqué en todos los canales hasta que llegue a la tierra prometida, el canal 15... Lo que primero que vi no tenía ningún precedente, me asuste, ¡Vi a un hombre con senos! Eso no tenía nombre... las imágenes eran verdosas y el sonido muy raro, mi piel se erizo y mejor salí corriendo, ¿Qué carajos era esa cosa? ¿Qué fue ese sentimiento que tuve al ver sus ojos bicolor?

Deje que pasaran un par de días, nunca hablé de eso con nadie, no me iba a delatar a mi mismo, creí que si no lo hablaba y trataba de no pensarlo, lo olvidaría y podría seguir con mi vida, con mi vida de secundarista... común y corriente. Pero no fue así, no pasaron más de dos días en que regrese a enfrentarme a ese hombre/mujer/lo-que-sea, me quedé toda una tarde/noche esperando a ver ese vídeo, finalmente, entrada la noche, empezó el freak show.

I Dont Like The Drugs - Marilyn Manson

¡Eras tú! ¡Zarathustra el ateo! ¡Zarathustra el cínico! Tú voz tan terrenal y sublime se expreso a través de los riffs de guitarra y el maquillaje sobrecargado y los espectáculos con fuego, la potencia de la voluntad se hizo presente, despertó el coloso

¡Ah! Por primera ves sentí ese sentimiento tan humano, por primera ves logré experimentar la ira y la euforia, mi curiosidad se transmuto en poder, mis sentimientos finalmente tuvieron lo que merecían, una puerta hacía el exterior.

Fue como una liberación para mí, algo que estaba dentro de mi logro salir a flote, me sentía increíble, como un superman o una batman, me sentí alguien con Poder por primera vez en mi vida, ¿Qué clase de Poder? Realmente no lo sé, no sé qué era lo que entendía por poder, no recuerdo bien por qué, de hecho, no entiendo la razón, pero lo sentía, sentía como si pudiera cambiar al mundo, luchando... en este momento de mi vida “luchar” era la palabra clave.

¿Cómo puede algo que se siente tan bien ser tan malo? ¿Es que he hecho mal a tratar de ser auténtico y por tanto diferente? ¿Era tan malo cuestionar? Si, al parecerlo era.

“Señora Guevara, su hijo es un niño problema”, Recordarlo me causa ahora mucho gracia, sobre todo cuando me comparaban con el “niño superdotado” del salón, el cual es un viejo (lo sé, sueno como una anciano dirán ustedes, pero adoro la palabra “viejo”) amigo, o con los demás niños, que bien no los tenían en buena estima, no eran inteligentes ni brillantes, pero tenían una “virtud” que yo había perdido, la disciplina y la obediencia.

Hay una parte en “the wall” (EXCELENTE disco de Pink Floyd ;D) en la que dice “I got a little black book with my poems in there”, cada ves que escucho esa parte del CD (y la parte de “The happiest day of our lives) me recuerdan a ese periodo de mi vida, ¿la razón? Con ese extraño sentimiento iracundo e insatisfecho que despertó desde mis adentros (creo que específicamente desde el estomago) también despertó una necesidad de escribir poesía.

Mi verso era bastante sucio, carecía muchas veces de sentido, muchas veces de forma y métrica, pero hacía mi lucha, cada verso era una lucha de horas, nunca se me hizo fácil, realmente no se me daba tan bien, pero me satisfacía esa actividad, un día, un profesor (creo que era clase de historia) se dio cuenta que no ponía atención a su clase (¡Wow! Que Graaaaaaaan novedad) y que en ves de estar escuchando su discurso tan aburrido y acartonado, estaba escribiendo en una pequeña libretita negra... esa libreta termino en manos de la O.V. (Orientado Vocacional), quien me reprendió, en primera por no poner atención a clases, en segunda, por que eso no era “bueno”, por que yo no hablaba del amor y lo hermoso que es vivir, realmente, no recuerdo bien de qué hablaba mi poesía, de hecho, solo recuerdo un poema y ni siquiera sé si era mío (Ese poema hablaba de un caballero medieval que iba montado en un dragón hacía el cielo para matar a Dios [No era Nietzsche, erala influencia de Antichrist Superstar de Manson] por ninguna razón en particular), en fin, mi libretita fue requisada y nunca me fue devuelta, aparte de eso, vino la amenaza “si te volvemos a ver haciendo eso, serás expulsado”

Después de todo, no estaba tan preparado para enfrentarme a la autoridad, pues tome sus palabras como lo que eran, una orden, no volví a escribir poesía hasta muchos años después, parece que en realidad esa euforia e ira no era un volcán en erupción... eran unas cuantas chispitas, a lo mucho una pequeña flamita.


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